Mostrando entradas con la etiqueta entrevistas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta entrevistas. Mostrar todas las entradas

sábado, 15 de septiembre de 2012

Entrevista que me hizo Oscar Collado para Literofilia, una revista costarricense

Por Óscar Collado /Fotos: Giselle Marino.

“Lo que lleva a escribir el poema es una voz que se activa en tu  cabeza. Tienes dos opciones: escribir o volverte loco.”
Frank Báez me habla desde República Dominicana. Nuestra charla se da por Skype. Me habla sobre el clima, dice que está terrible, que todo está empapado allá, que pasó una tormenta etc.  Luego, como para entrar en calor ambos y romper la timidez -personalmente la mía-, hablamos un poco sobre otras cosas, espacios y situaciones comunes en Latinoamérica, rastros indelebles de la hosca situación del tercer mundo: analfabetismo, vicios educativos, corrupción política. De repente su voz me parece como de mentira, como envuelta en un halo mágico, apenas creo que esté allá, en Santo Domingo, mas bien siento como si estuviera aquí cerca, por el arrabal donde vivo. Poco a poco entramos en confianza

sábado, 2 de abril de 2011

Entrevista de Luis Martín Gómez para el periódico Hoy


Frank Báez tiene un aire de Pablo Neruda post moderno: elefante manso de movimientos suaves y ojos bondadosos. Pero la semejanza es sólo física; en poesía difieren, pues Frank parece más cerca al estadounidense Walt Whitman o al dominicano Domingo Moreno Jimenes.
Poesía diferente la suya, que puede gustarnos o no pero jamás dejarnos indiferentes. Sus versos molestan, encantan, irritan, seducen, sustentados en una propuesta estética atrevida, provocadora, y nutridos con signos cotidianos que conmueven por su transparencia y simplicidad.
El autor está consciente que sus poemas son como fogaraté, que producen ronchas (al lector y la crítica), y lo admite en “Autorretrato”, trabajo que abre su poemario Postales, ganador del Premio Nacional de Poesía 2009.

viernes, 22 de mayo de 2009

DIEZ PREGUNTAS A FRANK BAEZ


 Entrevista realizada por Andrés Nieva, Textos de Carton, mayo 2009
1 Escritores que te hayan influenciado en tu forma de escribir a lo largo de tu vida.

Mira, a uno le gustaría escribir como los escritores que más admira. Pero lamentablemente, eso no suele ocurrir. A veces uno termina pareciéndose a escritores de los que uno no es tan fan. Creo que eso tendría que ver con cuestiones generacionales y con aspectos técnicos y formales de la escritura. A mí, por ejemplo, me encanta Dylan Thomas. Es más, estoy obsecionado desde los 16 años con ese pana. Hace unos días estaba en Nueva York y fui y compré cuatro libros que me faltaban sobre él y otros de colección. Ahora bien, lo que escribo no se asemeja en nada a lo que él hacía. En ese caso, me parecería más, a Roque Dalton, por ponerte el ejemplo que me viene más rápido a la cabeza. Por lo que mejor te digo unos cuantos escritores que me gustan mucho y quienes yo espero o anhelo, que se relacionen con las cosas que hago: Quevedo, Frank O´Hara, Joseph Brosdky, De Quincey, Dario Jaramillo, Roberto Juarroz, Baudelaire, San Agustin, Anne Sexton, Nicanor Parra, Kafka, etc..


 Seguir leyendo acá

sábado, 5 de enero de 2008

El Carol Morgan le hace la pregunta perejil a Junot Díaz

Tu pasaporte es estadounidense, y has vivido una gran parte de tu vida en los Estados Unidos. Apuesto a que Nueva Jersey ocupa un lugar más grande en tu corazón que el que esta isla jamás ocupará. No entiendo cómo aún puedes sentirte dominicano.

¡Oh , Oh! ¡La pregunta perejil! Para que quede claro, has apostado mal. Proust lo dijo mejor: los países que añoramos ocupan un lugar más grande en nuestras vidas (...) que el país en que nos encontremos. Y todo lo que había que hacer para añorar a Santo Domingo, a pesar de su pobreza y sus fallos, era crecer en la Nueva Jersey racista de los 70 y los 80. Pero haber crecido en Nueva Jersey significó para mí crecer dentro de una familia en la que cada dominicano era un plato típico dominicano, en donde mis padres sólo hablaban español, en donde la radio y la televisión siempre estaban encendidos en programación en español, en donde los niños fuera de mi casa provenían de todas partes del Caribe. Crecí en Nueva Jersey más dominicano que algunos de los muchachos de República Dominicano que conozco, que sólo quieren escuchar Coldplay y Sigur Rós.

Revista Estilos del Diario Libre, Página 39.

martes, 1 de enero de 2008

Junot díaz (3)

Slate: Much of the press about your work speaks about the fact that you are a "Latino writer." Do you think of yourself as a Latino writer? If so, what might that mean? If not, why not?

Díaz: We're in a country where white is considered normative; it's a country where white writers are simply writers, and writers of Latino descent are Latino writers. This is an issue whose roots are deeper than just the publishing community or how an artist wants to self-designate. It's about the way the U.S. wants to view itself and how it engineers otherness in people of color and, by doing so, props up white privilege. I try to battle the forces that seek to "other" people of color and promote white supremacy. But I also have no interest in being a "writer," either, shorn from all my connections and communities. I'm a Dominican writer, a writer of African descent, and whether or not anyone else wants to admit it, I know also that Stephen King and Jonathan Franzen are white writers. The problem isn't in labeling writers by their color or their ethnic group; the problem is that one group organizes things so that everyone else gets these labels but not it. No, not it.

Entrevista a Junot Díaz en Slate.

viernes, 8 de junio de 2007

Entrevista que me hizo Ariadna Vásquez para la revista mexicana El Puro Cuento


Cuando se trata de cuentos, ¿el escritor tiene una maqueta o al menos un hilo que atraviese ese cuento que está por escribir?
El problema es que uno se imagina que lo que el escritor va a contar se empieza a gestar en cuanto se sienta a escribir. Los cuentos se van proyectando en la cabeza del escritor a cada instante. Uno siempre está contándose historias y mientras uno duerme o hace el amor o pasea al perro, estas historias se van acomodando en la cabeza y se van preparando para salir a la superficie. Por lo que no es que el escritor empiece a escribir desde que se sienta frente al teclado, sino que cuando se sienta es porque hay algo que se ha estado proyectando en su cabeza y piensa que ha llegado el momento para que se proyecte fuera de su cabeza.