jueves, 2 de febrero de 2017

Fin de semana en Montecristi



Por Frank Báez 

A pesar de que no estamos seguros de haber llegado a Montecristi, nos apeamos de la guagua y echamos a caminar por el pueblo sin preguntarle a nadie. Nuestro despiste se debe a que no conocemos la ubicación de esta parada. Generalmente, solemos venir en Caribe Tours, pero ya que la compañía no tenía guaguas disponibles para ir al pueblo norteño, tomamos una del Expreso Liniero que sale cada hora, y que a diferencia de las de Caribe Tours, suelen detenerse en paradas de pueblitos fronterizos. Por suerte, todo esto lo podemos resolver preguntándole a alguien, pero yo prefiero la sorpresa, que alcemos la mirada y nos topemos así con el Reloj o con El Morro, que son los dos grandes emblemas de Montecristi. Aunque lo que vemos una y otra vez son los afiches que anuncian el concierto que Toño Rosario ofrece esta noche en la discoteca Diamond. Cuando estoy a punto de desestimar la idea y preguntarle al primero que pase, distingo el célebre reloj sobresaliendo entre las casas, los anuncios de negocios y la vegetación, como si nos diera la bienvenida.

domingo, 18 de diciembre de 2016

Mi padre y la isla del tesoro



El pasado 2 de diciembre el Archivo General de la Nación le rindió un homenaje a mi padre, el sociólogo Franc Báez Evertsz. A pesar de que en los últimos años él mantuvo una amistosa relación con la institución, el homenaje buscaba más bien resaltar su legado como uno de los grandes investigadores y sociólogos dominicanos. Su obra, compuesta de libros como “Azúcar y dependencia en la República Dominicana” (1978), “Braceros haitianos en la República Dominicana” (1984) y “La formación del sistema agroexportador en el Caribe” (1986), constituye -de acuerdo al sociólogo Emelio Betances- la base fundamental para conocer las grandes transformaciones del país en el siglo XX. Durante el homenaje, el director del Archivo  General de la Nación, el señor Roberto Cassá, reconoció la labor intelectual de mi padre y se comprometió en un futuro a reeditar sus obras. De igual modo, el sociólogo  Rafael Durán y el historiador Raymundo González analizaron sus aportes en el campo docente y científico. A mí me tocó agradecer en nombre de la  familia y hablar de él en el plano hogareño. En ese sentido, leí el texto que aparece a continuación y que versa sobre nuestra relación

Seguir leyendo