lunes, 19 de septiembre de 2011

Traduciendo a Derek Walcott (3)



6.
Para August Wilson 

August, el cuarto de luna pende como una corneta 
sobre los campamentos de ladrillo de Morne 
cuyos cuarteles poseen el brillo seriado  
de los sellos postales; las cartas de las nubes están rotas, 
y tu dulce instrumento ha sido guardado 
al igual que tu plateada corneta, descansa en su estuche de terciopelo
con todos esos riffs y arias en que los personajes discuten 
de la misma forma en que el viento regocija las acacias 
hasta que luchan con el rugido  de los torrentes   
de siluetas negras y rasgadas 
que con inmensas  manos y ojos se alistan para  batallar
con la llegada del día 
en los infranqueables matorrales de Pittsburgh y Seattle, 
en obras que son su propio himno y grito de batalla. 
Yo desprendo el cuarto de luna para soplar sus alabanzas, 
a ti, a Horace Pippin, a Romare, a Jacob Lawrence, 
vi  la corneta de la luna ahí arriba y pensé en ustedes.  

De White Egrets de Derek Walcott, página 13