miércoles, 15 de agosto de 2007

¿Charles Simic laureado?

Fotografía de Richard Drew/AP

Los Estados Unidos están repletos de strippers aceitosas y motoristas que hacen saltos mortales a través de aros de fuego. Pero no creo que ninguno haya hecho algo más suicida y arriesgado que lo que ha hecho Charles Simic con su poesía. Por lo que es raro eso de que le estén otorgando premios a diestra y siniestra. Charles Simic ha sido galardonado con dos de los premios literarios más importantes de los Estados Unidos. En primer lugar, Charles Simic ha sido considerado el quinceavo poeta laureado de los Estados Unidos. En segundo lugar, ha ganado el premio Wallace Stevens que está dotado de 100,000 dólares, lo que de seguro le va a servir para pagar las deudas que el exceso poético ha venido acumulando.
Supongo que después de la noticia de estos premios, se rajó el piso en algunas revistas de Poesía sofisticadas norteamericanas y se tragó trescientos veinte críticos parecidos a Paul Breslin.
Simic es como los derretidos de la barra Payán: inimitable. Al leer el primer verso de un poema de Charles Simic uno sabe que pertenece a Charles Simic o que se trata de alguien intentando imitar a Charles Simic.
Eso pasa con Vallejo también. Y con otros más.
Hace unas semanas estaba traduciendo algunos de los poemas de Simic para el próximo número de la revista Ping Pong. Tremendo Simic. En una entrevista dice: I'm a hard-nosed realist. Surrealism means nothing in a country like ours where supposedly millions of Americans took joyrides in UFOs. Our cities are full of homeless and mad people going around talking to themselves. Not many people seem to notice them. I watch them and eavesdrop on them.
Es tan grato encontrarse con su poesía y sentir que uno la tiene entre las manos como un huevo azul que uno hubiera encontrado en algún lugar y que de repente escudriñamos pensando en el extraño pájaro que lo habrá puesto.