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viernes 18 de enero de 2008

Las gafas de Juan Rulfo

Darle un vistazo en esta entrevista.

sábado 5 de enero de 2008

El Carol Morgan le hace la pregunta perejil a Junot Díaz

Tu pasaporte es estadounidense, y has vivido una gran parte de tu vida en los Estados Unidos. Apuesto a que Nueva Jersey ocupa un lugar más grande en tu corazón que el que esta isla jamás ocupará. No entiendo cómo aún puedes sentirte dominicano.

¡Oh , Oh! ¡La pregunta perejil! Para que quede claro, has apostado mal. Proust lo dijo mejor: los países que añoramos ocupan un lugar más grande en nuestras vidas (...) que el país en que nos encontremos. Y todo lo que había que hacer para añorar a Santo Domingo, a pesar de su pobreza y sus fallos, era crecer en la Nueva Jersey racista de los 70 y los 80. Pero haber crecido en Nueva Jersey significó para mí crecer dentro de una familia en la que cada dominicano era un plato típico dominicano, en donde mis padres sólo hablaban español, en donde la radio y la televisión siempre estaban encendidos en programación en español, en donde los niños fuera de mi casa provenían de todas partes del Caribe. Crecí en Nueva Jersey más dominicano que algunos de los muchachos de República Dominicano que conozco, que sólo quieren escuchar Coldplay y Sigur Rós.

Revista Estilos del Diario Libre, Página 39.

martes 1 de enero de 2008

Junot díaz (3)

Slate: Much of the press about your work speaks about the fact that you are a "Latino writer." Do you think of yourself as a Latino writer? If so, what might that mean? If not, why not?

Díaz: We're in a country where white is considered normative; it's a country where white writers are simply writers, and writers of Latino descent are Latino writers. This is an issue whose roots are deeper than just the publishing community or how an artist wants to self-designate. It's about the way the U.S. wants to view itself and how it engineers otherness in people of color and, by doing so, props up white privilege. I try to battle the forces that seek to "other" people of color and promote white supremacy. But I also have no interest in being a "writer," either, shorn from all my connections and communities. I'm a Dominican writer, a writer of African descent, and whether or not anyone else wants to admit it, I know also that Stephen King and Jonathan Franzen are white writers. The problem isn't in labeling writers by their color or their ethnic group; the problem is that one group organizes things so that everyone else gets these labels but not it. No, not it.

Entrevista a Junot Díaz en Slate.

miércoles 15 de agosto de 2007

¿Charles Simic laureado?

Fotografía de Richard Drew/AP

Los Estados Unidos están repletos de strippers aceitosas y motoristas que hacen saltos mortales a través de aros de fuego. Pero no creo que ninguno haya hecho algo más suicida y arriesgado que lo que ha hecho Charles Simic con su poesía. Por lo que es raro eso de que le estén otorgando premios a diestra y siniestra. Charles Simic ha sido galardonado con dos de los premios literarios más importantes de los Estados Unidos. En primer lugar, Charles Simic ha sido considerado el quinceavo poeta laureado de los Estados Unidos. En segundo lugar, ha ganado el premio Wallace Stevens que está dotado de 100,000 dólares, lo que de seguro le va a servir para pagar las deudas que el exceso poético ha venido acumulando.
Supongo que después de la noticia de estos premios, se rajó el piso en algunas revistas de Poesía sofisticadas norteamericanas y se tragó trescientos veinte críticos parecidos a Paul Breslin.
Simic es como los derretidos de la barra Payán: inimitable. Al leer el primer verso de un poema de Charles Simic uno sabe que pertenece a Charles Simic o que se trata de alguien intentando imitar a Charles Simic.
Eso pasa con Vallejo también. Y con otros más.
Hace unas semanas estaba traduciendo algunos de los poemas de Simic para el próximo número de la revista Ping Pong. Tremendo Simic. En una entrevista dice: I'm a hard-nosed realist. Surrealism means nothing in a country like ours where supposedly millions of Americans took joyrides in UFOs. Our cities are full of homeless and mad people going around talking to themselves. Not many people seem to notice them. I watch them and eavesdrop on them.
Es tan grato encontrarse con su poesía y sentir que uno la tiene entre las manos como un huevo azul que uno hubiera encontrado en algún lugar y que de repente escudriñamos pensando en el extraño pájaro que lo habrá puesto.

lunes 18 de junio de 2007

Versión digital de una entrevista que me hicieron para el periódico El Caribe del domingo 17 de junio

"Ping Pong es un recorrido por la nueva literatura"
El talentoso escritor dominicano Frank Báez conversa con El Caribe sobre su nueva obra Págales tú a los psiconalistas y sobre su innovadora revista de Internet, Ping Pong
Por
Miguel Aza / El Caribe

Domingo 17 de junio del 2007 actualizado el sabado 16 de junio del 2007 a las 10:12 PM

Frank Báez nació en 1978 en la ciudad de Santo Domingo. Es poeta y narrador. Ha publicado el poemario Jarrón y otros poemas y el libro de cuentos Págales tú a los psicoanalistas, ganador del Concurso de Cuento Joven de la Feria del Libro 2006. Junto a la poeta Giselle Rodríguez Cid edita la revista electrónica de poesía Ping Pong.

¿Cómo surgió la idea del libro de cuentos Págales tú a los psicoanalistas, ganador del premio del Concurso de Cuentos Feria del Libro 2006?

Yo empecé a escribir los cuentos en un blog donde escribía relatos, vivencias y crónicas que había empezado en 1999 e inspirado en la historia de una muchacha. A mí se me hizo muy sencillo porque ya tenía los personajes claros.

Para seguir leyendo presionar aquí

viernes 8 de junio de 2007

El Puro Cuento


Después de recibir varios emails de Ariadna, finalmente pasé por la casa de su mamá a buscar el segundo número de la Revista mexicana El Puro Cuento. Doña Ramona me pasó la revista y me pasó los dos libros que Ariadna ha publicado en México. La novela Por el desnivel de la acera (editorial praxis, 2005) y un libro de poemas bicéfalo ( de un lado Ariadna con La palabra sin habla y del otro Daniela Camacho con En la punta de la lengua).

Tomé la revista El Puro Cuento que sin duda alguna tiene uno de los mejores formatos que he visto jamás. Me encanta el tamaño y los colores. Me encanta la advertencia que tiene en el interior: En esta revista no publica Carlos Monsivais. El número que tengo es dedicado a la Nueva Narrativa Dominicana. ¿Existe una nueva Narrativa Dominicana?, me pregunto. En el prólogo me responden: Pero es difícil, siempre, hacer un diagnóstico certero del camino que está tomando la literatura en una determinada zona geográfica. Y en una isla, con su curiosa sensación de encierro, que además es compartida entre dos países, el intento es histérico y se vale.
La revista abre con un decálogo del cuento de Juan Bosch, ensamblado por Carlos López, a partir de "Apuntes sobre el arte de escribir cuentos". Tiene un cuento de Juan Dicent, de Rosa Silverio, de Enmanuel Andujar, de María Isabel Soldevilla, de Hyden Carrón y de Pedro Antonio Valdez. Hasta tiene un cuento mío y una entrevista que me realizó Ariadna acerca de mi narrativa. Los textos se pueden leer en el sitio web de la revista: http://www.elpurocuento.com/. El cuento no lo soporto, pero la entrevista es más divertida y la he vuelto a releer como si se tratara de otra persona. Hace un rato, Javier Moreno me comentaba que era demasiado seria. Creo totalmente lo contrario. Pueden leer la entrevista por acá.
Hace como cuatro años, Ariadna me dijo en un café que abandonaba el periodismo para dedicarse a la literatura. Recuerdo que le pregunté si pensaba que en cincuenta años íbamos a seguir escribiendo o si íbamos a dejar de escribir en par de meses. Ariadna no respondió. Ninguno de los dos agregamos otra cosa. De seguro nos quedamos mirando fijamente las tazas de café, como si pudiéramos hacer temblar su contenido con la fuerza de la mirada. Años han pasado y recuerdo la pregunta. Es más, me hago la pregunta a diario, cuando leo un libro o me siento a escribir. Y ahora me pongo contento, pensando que aún seguimos escribiendo y que cada vez faltan menos años para cumplir los cincuenta años de la predicción.