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lunes 14 de abril de 2008

Una noche con Derek Walcott


...a las 7 menos cuarto arrancó (el conversatorio de Derek Walcott y Glyn Maxwell en la New York Public Library). Una joven muy amable me dio mi boleto y otra más amable me dio el programa en la puerta. Entré y me fui hasta los primeros asientos. Dos filas más atrás de donde Derek Walcott me daría la espalda y la calva. No era un lugar inmenso; más o menos se parecía al auditorio de la Biblioteca Nacional de nuestro Santo Domingo. Estaba a casa llena. Gente de nacionalidades diversas infectadas con el virus del norte. El conversatorio consistió en preguntas, iluminaciones y comentarios relacionados con la poesía moderna de parte de Glyn Maxwell y Derek Walcott. Era el tercer conversatorio de ambos. El chiste es que se conocen desde antes, desde los 24 años de Glynn en las clases del profe Derek.

Voy a traducir ideas sueltas que me vienen a la mente recordando las respuestas del Nobel... algunas de ellas con el dedo índice alzado.

" la poesía de poetas jóvenes me desespera... no la entiendo...quieren hacerse los difíciles... si no me atrapa en las primeras
líneas lo dejo"

" siento que ya no pertenezco"

" Dylan Thomas decía que todas las mañanas al levantarse escribía la letra O enorme (Derek hace el gesto con la mano derecha) porque después de ahí se aproxima todo lo demás"

"un día me gustaría llegar a la clase y que un estudiante me pase un poema que trate sobre Irak"

" imagínense qué hubiera ocurrido el 11 de septiembre si alguien...¿dónde estaban los poetas cuando se les necesitaba? ... si alguien hubiera leído aunque sea estas dos líneas:"And death should have no dominion/ and death should have no dominion" de Dylan Thomas...no poner la mierda que dan en television, poniendo un rostro demacrado como si fuera el sentir de todos... leyendo poesía hubieramos vencido a los terroristas... pero esta la visión de un imperio... de su imperio... (risas; Derek está más serio que nunca)"

"yo a veces pienso que vivo dos vidas diferentes...eh...una como hombre público, cuando debo asistir a eventos como éste, y otra cuando me siento a escribir"

"esa frase se la robé a Hemingway, es la mejor forma de describir esa sensación de subir a la montaña y pasar por ella "

" el teatro y la poesía sólo son oficios diferentes de una misma fuente... no veo la diferencia entre ambos"

" la poesía de aqui se puede trasladar a los tablones de un teatro, es la más coloquial que hay... yo he hecho varios experimientos y los resultados han sido excelentes"

Luego Glyn Maxwell anuncia que va a leer dos poemas para que no recaiga toda la atención sobre su maestro (aqui Derek le dice "Okay,go ahead...let me down" (risas) Maxwell lee dos poemas de su nuevo libro Sugar Mile; el primero es un poema 'abandonado', abandonado en el sentido de que el poeta lo deja sin acabar, y el segundo poema 'interrumpido', en la voz de la misma niña del primer poema,interrumpida por la caída de una bomba en el lugar donde ella se encuentra. Muy interesantes. Luego Derek Walcot lee un poema de The Prodigal. Luego las preguntas del auditorio.(respuesta dada a un señor hatiano que le preguntó a cuántas lenguas ha sido traducida su obra) " eh...many" (al mismo señor que le dice que está traduciendo obras suyas al creole) "Oh thank you thank you"

" Neruda fue una gran influencia para mí, Borges, Vallejo..". Esa es la respuesta a una pregunta que le hice.

La última respuesta la da Glyn Maxwell: " Creo que le está preguntando a la persona equivocada, si el deseo es escribir, no importan las desaveniencias y los desesperos, el poeta seguirá y seguirá hasta la muerte no importa si tardan en publicarlo..... cuando llega a mi escritorio en The New Republic un poema nuevo, yo me involucro en lo que es el poema en sí y me deshago del curriculum, eso no me interesa"

Fin de la transmisión.

Lo anterior es un fragmento de un email que Paul Alvarez me envío en abril del 2005 después de asistir a un conversatorio entre Derek Walcott y Glyn Maxwell en la New York Public Library.

domingo 26 de agosto de 2007

El Visitador

Toco la bocina hasta que Paúl se asoma en el balcón de la cuarta y me hace señas de que espere. Al rato, se acerca Miguel. Está lloviendo. Se la ha pasado lloviendo desde la tardecita. Tengo encendidos los limpiavidrios. Cierro los ojos y me quedo quieto escuchando el sonido de los limpiavidrios.

Me concentro y me imagino que todo deja de existir y que en el universo sólo existe el sonido de ese vaivén.

Abro los ojos cuando Paúl golpea unas de las ventanillas. Tiene puesta una camisa gris con una estrella en el centro. A la derecha de él está Miguel con una camisa de mangas cortas. Quito los seguros.

Decidimos ir al Malecon Center en vez de la barra Payán. El tránsito está un poco ligero.

Los parqueos de Malecon Center están abarrotados. Después de esperar unos minutos, divisamos una camioneta roja que se marcha y procedo a parquearme. Subimos al tercer piso en el ascensor junto a dos muchachas que no paran de reír.

Pasamos frente al cine y yo observo que Paúl se parece al Harry Potter que aparece con un grupo de adolescentes en uno de los afiches.

Pedimos una pizza y nos sentamos en una de las mesas más alejadas.

Mientras aguardamos por la pizza, Miguel saca del bolsillo un poema de su autoría y lo empieza a leer.

El Peaje
Cuál es tu cotorra
A mi no me jodas
Palomo echa pallá
Pa no trancate con el Vlá
Dicen que tu eres de Baní
Y que te das jumos de aní
El haitiano que vende maní
Te vio metiendo por la narí
No te metas con lo mío
Pa no mandarte a Postrer Río
El que jode con mi vaina
Lo fusilamos por Haina
La verdá que tú no coge cabeza
Hijo de tu maldita madre
Te lo decimo por última vez
Págale los cuartos a Busigel
Aquí no cogemos corte
Con gente así de torpe
Trágate tu Asafenforte
Y duerme en tu colchón
Sin resorte
Burro no come biscochito
Ni aquí ni por los Ciruelitos
Si no trae el lunes los chelitos
Te jodiste con Felito
No tenemos más que hablá
La suerte ta echá
Mejor ponte a temblá
Si no llevas los cuarto pallá
Y cuidadito si te embala
Y te me esconde por la sala
Que compramos ayer la pala
Pa enterrarte con to y bala
Y no te creas que tu eres Lázaro
Ni el nombrado Luis EL Pájaro
Como dice Nini Cáfaro
Tu vives por el semáfaro

- ¿Semáfaro? Se dice semáforo.
- Es una licencia poética, dice Miguel. Traté de pensar en algo que rimara con Nini Cáfaro, pero solo me venía a la cabeza la palabra semáfaro.
- ¿Qué tal Catarro?, le propongo.
- No es que tiene que ser igual. ¿Cómo es que se dice cuando son igualitas?
- Rima consonante.
- Exacto.

Vuelve con el poema y esta vez lo rapea mejor. Le queda bien cool. Cuando acaba se lo arrebato de las manos y me lo meto en el bolsillo. Le pregunto entonces a Paul sobre su fin de semana.
- Paul, nos sacaste los pies el fin de semana. ¿Verdad Miguel que nos sacó los pies?
- Bueno, Paul me acaba de regalar una camisa. 'Ta frío conmigo.
- Pero tú estabas acabando con él ayer.
- Sí, pero ayer es ayer.
Miguel mira a Paul a los ojos y éste se echa a reír.

Conocemos a Paul desde hace más de quince años. Paul tiene ya seis años viviendo en Nueva York.

Paul busca la pizza y la pone en la mesa. Miguel va y busca los platos y las servilletas.
-¿A dónde andabas?, le pregunto.


Paul titubea. Muerde un pedazo de la pizza.
- Fui a la boda esa del compañero de trabajo en Santiago. La pasé bien. Bailé bachata con una muchacha que luego me dijo que estaba soltera y sin compromiso.
- ¿Te pasaste el fin de semana con ella?, le pregunto antes de morder mi pedazo de pizza.
-N o, después de que bailamos no la volví a ver. Aunque me dio su teléfono. Luego fui a la casa de una tía de mi mamá y pasé la noche ahí. Al mediodía del sábado retornábamos a la capital y nos paramos a comer en la Plaza Jacaranda. Entonces me acordé de que el fin de semana había conocido una jevita que vive en Bonao y tenía su teléfono.

-¿Dónde la conociste?, lo interrumpe Miguel.
-En Playa Dorada. Ella estaba nadando y yo la miré de lejos y esperé que ella saliera para pedirle el número de teléfono. Estaba en bikini y se veía bien. Luego se tapó con una toalla. Hablamos un rato y quedamos en vernos luego.
-Ok.
- Bueno, estoy comiendo en Jacaranda y la llamo por teléfono. Ella se pone contenta al oírme y le explico que me encuentro cerca y que me gustaría pasar por su casa para verla. Ella suspira y me dice que tengo que esperar hasta las cuatro a que su mamá llegue a la casa.
-¿Es una menor?
- Tiene diecinueve. Se llama Paola.
-¿Seguro?
-Ella es flaca como Ángela. Por eso se puede pensar que tiene menos. Pero no. Bueno, apunto la dirección de la casa de Paola, y me dejan enfrente, y para hacer tiempo, me pongo a caminar por los alrededores y bajo al parque y espero hasta que dan las cuatro. Entonces voy a la casa de Paola y la voceo. Paola sale con un vestidito y me presenta a su mamá. Doña Viviana. Me brindan un café y doña Viviana habla y habla tanto que opaca a Paola. Si Paola se ríe, Doña Viviana se ríe más alto. Pasa una hora y llega el padrastro de Paola, Frank, y el hijo que tiene con Viviana, Francisco Alberto, a quien cariñosamente le llaman Yunior.
- ¿Y qué pasó luego?
- Paola, Yunior y yo dimos una vuelta por el parque. Paola habla con la i y rompió con su novio hace una semana. Hablaba y hablaba del novio.
- ¿Y?
- Volvemos a la casa. Doña Viviana me pregunta si no voy a tomar la última guagua que se va a las siete. Le digo que no. Que yo no tengo hora y que me voy a quedar en el hotel de los chinos.
- ¿Qué no tengo hora? Ji ji ji ji ji.
- Sí, así mismo. Doña Viviana me pregunta si hablé con mi mamá y le miento diciéndole que sí. Luego voy en la cola de una pasola a comprar el pan para la cena. Luego me invitan a una empaguetada que empezaba a las siete y a la que llegamos a las ocho y media.

- ¿No será espaguetada?
- Ella dijo empaguetada. Todo el mundo dijo empaguetada.
-Es em-pa-gue-ta-da que se dice, agrega Miguel. Yo hice el mazo de empaguetada cuando trabajaba en Monte Plata.
-La empaguetada la va a hacer un tipo de la parroquia. Entonces me dirijo con Paola y Yunior a la parroquia y de ahí a la casa del tipo. Me quedo en un rincón porque no conozco a nadie y Paola lo único que hace es hablar del novio que rompió con ella la semana anterior. Los muchachos me preguntan si soy el hermano de Paola y les digo que sí a algunos y a otros les digo que no. En un momento, veo a Yunior bebiendo cerveza de un vaso. Se lo digo a Paola, pero Paola dice que lo deje; que debe ir aprendiendo.
- Vaya.
-Frank nos viene a buscar en su carro y me dice que arregló todo para que yo pasara la noche en la casa de su mamá. Comienza a hablar, habla tanto como Doña Viviana, pero de manera ordenada, y como yo me quedo callado y casi no hablo, le caigo bien. Entro entonces en la casa de la mamá de Frank que es mayorcita y se pasa todo el tiempo en la cama. Frank me señala el baño y al rato me presenta a su hermano que anda en toalla y lleva puesta una mascarilla…
-¿Su hermano con una toalla y una mascarilla?
-Eso mismo pensé. El hermano de Frank me saluda y entra al baño y yo entro en la habitación y me acuesto en la cama, una cama con mosquitero, y me despierto a las ocho, me doy una ducha y s algo de la casa y camino buscando un colmado hasta que alcanzo el parque y entro en la plaza y me compro una camiseta y un jugo de naranja. A las nueve me acerco a la casa de Paola y doy vueltas buscand o el timbre, pero no lo encuentro. De repente pasa alguien y me explica donde se encuentra el timbre. Entonces toco el timbre y doña Viviana me abre la puerta en toalla. Lo primero que me pregunta es si yo me comuniqué con mi mamá. Miento de nuevo y le respondo que sí. Nos sentamos en la cocina y doña Viviana empieza a hablar y cuenta que oye voces y que antes de que yo llegara, había escuchado que yo la llamaba y se lo había dicho a Frank, pero Frank le respondió que eran sus voces de nuevo porque el no había oído nada, así que cuando ella me abrió la puerta, pensaba que se trataba de sus voces por lo que le sorprendió que yo estuviera ahí parado.
-Wow.
- Sí, viejo. Y comimos de un sancocho que hizo alguien y de ahí fuimos a dar una vuelta al río, porque Frank dijo que me iba a llevar al río. Porque Frank trabaja en la represa. Entonces salimos Frank, Yunior y Paola, excepto doña Viviana que tiene un dolor en la pierna. Frank manejaba desnudo de la cintura para arriba. Subimos la montaña para ir a un río, pero cayó un aguacero interminable y no se veía nada, y Frank detuvo el carro frente a una cañada. Cuando llegamos doña Viviana nos tenía preparado un chocolate y siguió hablando, por lo que no pude casi hablar con Paola, así que me dije es hora de sacar los pies, y fui y tomé la guagua de las seis. Pero esta vez todos querían que me quedara: Frank, doña Viviana, Paola y Yunior. Sobre todo Yunior. Pero les expliqué que me tenía que ir y que volvía el año siguiente para la boda.
-¿Te invitaron a una boda?
-No, para la boda de Pamela.
-Ah, ok.
- Antes de irme, doña Viviana me dijo que iba a comprar tarjetas para llamarme de vez en cuando.

jueves 14 de diciembre de 2006

Patti Smith en el St Mark



















- Email de Paul Alvarez. Enero, 2004
- Fotos de Patti Smith por Paúl Alvarez.

viernes 10 de noviembre de 2006

Poetry Bus

Tengo una mala noticia. El poetry Bus tour ha terminado. El poetry bus tour consistía en un proyecto financiado por el Poetry Fundation y una serie de poetas, en donde estos recorrieron cincuenta ciudades de los Estados Unidos en cincuenta días, leyendo sus poemas en los lugares más disímiles. Dicho recorrido fue estupendamente documentado en la página http://www.poetrybus.com



Cada vez que entraba en la página del Poetry Bus y leía el itinerario de las lecturas y observaba las fotos y los videos, rememoraba las lecturas en que he participado y sobre todo aquellas lecturas que realicé junto a Paúl Alvarez hace unos años. Leímos en un montón de sitios, e incluso Villanueva se paraba frente a nosotros y grababa nuestras lecturas con una cámara de mano, pensando en un futuro recopilar y editar todo en un video. Pero nunca lo hicimos.

jueves 6 de julio de 2006

Notas de poetas y traducciones



A propósito de la traducción de un libro de Lawrence Ferlinghetti por Paul Alvarez


1. Paúl me envió a mediados del año pasado, An accidental autobiography de Gregory Corso, volumen donde se reúnen un sinnúmero de cartas enviadas por el poeta a lo largo de su vida. Hay cartas que son documentos importantísimos, como una que le envía a Jack Kerouac, a poco de este publicar Los subterráneos - novela que trata del romance entre Kerouac y una muchacha negra, quien Yuri, el personaje de Corso, le arrebata. Están las cartas a Randall Jarrel, quien hospedó al poeta en su casa por un tiempo; las de Allen Ginsberg; las de los beatniks en general. Están las menciones de una novia llamada Hope, de su dura niñez, sus encuentros con Auden, con Picasso, con Duchamp, con algunos surrealistas y la vez que trató de secuestrar los manuscritos de Shelley, metiéndoselo debajo de la camisa, así como los elogios recibidos por personajes tan disímiles como Herbert Read o Al Pacino. En algunas de esas cartas se hace referencia a la traducción que a finales de los cincuenta estaba emprendiendo Lawrence Ferlinghetti sobre el libro Paroles de Jacques Prévert. Gregory Corso que vivía en Paris le responde que no ha dado con el agente que se encarga de las publicaciones de ese libro. Lawrence Ferlinghtetti lo publica en City Lights en 1958.

2. El nombre de City Lights viene de la película de Chaplin. Las ediciones son hechas por Lawrence Ferlinghetti y Nancy J. Peters y publicadas en City Light Bookstore: 261 Columbus Avenue, San Francisco CA94133. La página en internet es http://www.citylights.com/

3. En una película donde actúa River Phoenix y que está basada en el San Francisco de los sesenta aparece durante unos segundos la librería City Light, exactamente cuando los dos protagonistas de la película van paseándose por una calle atestada de gente. Ellos se detienen detrás de la librería de donde se puede leer el letrero en la vitrina. La cámara enfoca desde el otro lado de la calle por unos segundos hasta que pasa la escena. Sin embargo, la película no fue filmada en San Francisco, sino en Seattle, y por lo tanto la mayoría de los lugares son réplicas, incluyendo la librería. Ferlinghetti, quien escribió un libro de la historia de la ciudad, a cada momento denuncia que San Francisco se está monopolizando.

4. El libro de Corso, mencionado arriba, contiene una introducción de Patti Smith. Paúl conoció a Patti el día de año nuevo en una iglesia. Ella de pie con un sobretodo puesto y el pelo gris se quedó mirando con cariño a Paúl quien la miraba fijamente. Le tendió la mano y Paul se asombró de que ella no usara guantes. Esa noche conversaron y escucharon a Anne Waldman recitar junto a su hijo que tocaba la guitarra. Luego Patti Smith leyó un poema llamado Culture. Los bancos de la iglesia estaban repletos de poetas jubilados con sus hijos y junkies de sesenta años con dentaduras postizas.

5. Patti Smith suele tocar en los conciertos Footnote to howl de Allen Ginsberg. Hay unos versos donde se mencionan las mejores mentes de su generación, de la siguiente manera: holy Kerouac holy Huncke holy Burroughs holy Cassidy…y ella agrega con su voz de pitonisa holy Gregory, quien faltaba en el original.
6. Allen Ginsberg y Lawrence Ferlinghetti hacen juntos la traducción de Soliloquio del individuo de Nicanor Parra. Gonzalo Rojas invitó a ambos poetas al primer encuentro de escritores americanos, celebrado en 1960, en la universidad de Concepción de Chile. Allá Ferlinghetti anunciaría la publicación en City Light de Los Poemas y Antipoemas de Nicanor Parra traducidos al inglés. Allen Ginsberg decía que la poesía de Nicanor Parra es una poesía más explosiva, más sofisticada e inteligente que la de Neruda...

7. Allen Ginsberg fue entrevistado por Manuel Rueda a principios de los setenta. Nicanor Parra, a quien Manuel Rueda conocía de Chile, fue quien lo llevó y le presentó al poeta de origen judío. Si usted abre el libro Por los mares de la dama, del poeta dominicano, se dará cuenta que el poema que le da titulo al libro es dedicado a Allen Ginsberg.

8. En el 97 o en el 98, Paúl y yo fuimos un día al apartamento de Manuel Rueda y conversamos con él y recuerdo un momento en que el teléfono sonaba insistentemente y que el poeta lo levanta y le contesta a la persona que llamaba Manuel Rueda se murió. Acto seguido lo cuelga estrepitosamente. Uno o dos años después, el poeta muere de verdad. Pero esa vez no había muerto y estaba ahí meciéndose en una mecedora y preguntándonos si planeábamos hacer un movimiento artístico, qué si íbamos a ponernos pseudónimos, qué si escribiríamos manifiestos y cosas por el estilo. Paúl le dijo que era surrealista. Manuel Rueda le respondió que los surrealistas habían muerto. Pero Paúl se empecinó en que era surrealista. Manuel Rueda tocó un poco de piano, habló de su amistad con Huidobro, leyó el manuscrito de La Metamorfosis de Makandal en el comedor, brindó helado de mantecado y al final se puso a decir que Eliot era mejor que los surrealistas. Paúl dijo que los surrealistas. Manuel Rueda decía Eliot.

9. Manuel Rueda aparecía diciendo adiós con la mano en el anuncio de Montecristi que hizo Barceló.

10. Los poetas de Santo Domingo han oído mentar a Eliot por lo menos una vez en su vida. El número 12 de La revista Testimonio le dedicó en 1965 un homenaje a Eliot quien moría en ese año. La gente de la poesía sorprendida no tradujeron que yo recuerde a Eliot. Pero si recuerdo las traducciones de los surrealistas. Las de Breton. Las de Desnos. Las de Eluard.

11. Breton vino a Santo Domingo. Eliot nunca vino.

12. La poesía completa de Eliot fue traducida en los noventas por Fernando Vargas. Este solía ir a Ocho puertas, se sentaba en una mesa, al lado de universitarios y de artistas fracasados, con su tabaco o con el Finnegans Wake que abría y se ponía a leer y subrayar. Cierta noche en que andábamos por la intemperie me dijo que iba a traducir Finnegans Wake.

13. Cuando Paúl acabó la traducción de A Far Rockaway of the heart de Ferlinghetti, se la quería mostrar a Fernando Vargas. Este se encontraba interno en una clínica psicoanalista de Nueva York. Paúl habló con el director quien le dijo que Fernando Vargas no se encontraba en condiciones para recibir visitas. Paúl fue dos semanas después y ya Fernando Vargas se había ido sin dejar paradero.

14. Paúl tomaba un bus y se iba de tanto en tanto a Far Rockaway en busca de los lugares que aparecen en los poemas. Así podía comprobar el descaro con que la realidad imita a los poemas.

15 . Henry Miller, en un pasaje del Trópico de Capricornio, describe el lugar de esta manera: "Aquello sucedió en Far Rockaway. Después de habernos vestido y haber comido, decidí de repente que quería quedarme solo, de modo que, muy bruscamente, en una esquina le di la mano y le dije adiós. ¡Y ahí me quedé! Casi instantáneamente me sentí solo en el mundo, solo como se siente uno en momentos de extrema angustia. Creo que estaba mondándome los dientes distraídamente, cuando esa ola de soledad me acertó de lleno, como un tornado. Me quedé allí, en la esquina de la calle, y me palpé todo el cuerpo para ver si había recibido algún golpe. Era inexplicable, y al mismo tiempo maravilloso, muy estimulante, como un tónico doble, podríamos decir. Cuando digo que estaba en Far Rockaway, quiero decir que estaba parado en el fin de la tierra, en un lugar llamado Xanthos, si es que existe un lugar así, y desde luego tendría que existir una palabra así para referirse a ningún lugar.”

16. Paúl me escribió en un email esta experiencia que tuvo en Far Rockaway: "Cuando entré a Popeye's a comerme unos mulitos de spicy chicken un negro se me acercó y me pregunta si quiero escuchar un poema por un dólar. Le pregunté que cuál poema. Un poema de amor, me dijo. Le dije ok, pero que sólo podía darle dos coras. Ok, me dijo y recito de memoria un poema de su autoría. Al terminar le pregunté si se sabía otro. That"s the only one i know, me dijo sonriendo, casi mostrándome todos los dientes. Por el vidrio vi que había otro negro y una muchacha, tal vez todos de la misma edad, esperándolo a la salida.

17. Inmediatamente Paúl acabó la traducción, la mandó por correo a la librería City Light donde Ferlinghetti va todas las mañanas. Este la recibió, la leyó y asintió.

18. A Leopoldo María Panero no le gusta Ferlinghetti.

19. En alguna página de Rayuela aparecen los versos finales de un poema de Ferlinghetti.

20. Por cierto, Julio Cortázar en una entrevista hizo este comentario respecto a la traducción: "No hay traductor perfecto, y con mucha frecuencia me molesta cuando leo una traducción del inglés o del francés si no tengo el original a mano; me molesta ver las imperfecciones, los malentendidos, las pequeñas torpezas por una falta de conocimiento del lenguaje oral o por un simple descuido. Pero al margen de eso, yo no creo que el hecho de traducir haya condicionado mi conducta de lector, porque la magia de lo que estoy leyendo me atrapa en seguida y luego en algunas páginas ya no sé si estoy leyendo un original o una traducción, depende simplemente de la calidad del libro, de que él consiga poseerme lo suficiente como para que yo me olvide de la letra y esté profundamente metido en la textura total del libro , ya sea en la versión original o traducida"

21. Samuel Beckett se traducía a si mismo.

22. Mucha gente admira a Jacques Roubaud, el autor del extraño libro Monoaware: Le sentiment des choses (cent quarante – trois poÉmes empruntés au japonais) en que son utilizadas tankas y chokas y otras antiguas formas de la literatura japonesa. Este fue uno de los poetas, que junto a Octavio Paz, se unieron para realizar una renga a finales de los sesentas. La renga en cuestión se caracterizaba por que iba a ser escritas en cuatro lenguas diferentes. En fin, Roubaud, en otro extraño libro llamado Poesía, Etcétera: Puesta a punto, propone esto: " También podría lanzarme de manera decidida a la batalla para conquistar partes de mercado y convertirme en un poeta universal. Animado por tal espíritu, he compuesto un poema que pueda cruzar todas las fronteras con bastante facilidad. Hay una versión larga y una versión corta. La versión corta es corta, pero la versión larga es muy larga. Con que no voy a leer más que la versión corta. Se trata de un soneto, pero tranquilamente se puede omitir esa denominación provinciana para su traducción al japonés.


La Vida

Soneto Para Pierre Luzón

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23. El genial Alfonso Reyes escribió, en un ensayo acerca de la traducción, incluido en su libro La Experiencia Literaria, lo siguiente: Andamos rondando el dilema de Schleiermacher: o ir hacia la lengua extranjera o atraerla hacia la lengua propia. Si ya la expresión de nuestros pensamientos en nuestra habla es cosa indecisa y aproximada, el traducir, el pasar de una lengua a otra, es tarea todavía más equívoca. Una lengua es toda una visión del mundo, y hasta cuando una lengua adopta una palabra ajena suele teñirla de otro modo, con cierta traición imperceptible. Una lengua, además, vale tanto por lo que dice como por lo que calla, y no es dable interpretar sus silencios.

24. Acerca de las traducciones, Ezra Pound decía make it new.

25. En un poema, Ferlinghetti dice que el inglés es el latín de nuestros días.

26. En otro poema, leído a un grupo de estudiantes, dice: No inclines la cabeza a críticos que no han escrito grandes obras de arte.

27. Y más adelante en el mismo poema: No seas tan abierto de mente que tu cerebro se te salga.

28. Y finalmente: Ser un poeta a los dieciséis años es tener dieciséis años, ser un poeta a los cuarenta es ser un poeta. Se ambos.

29. La primera lectura que Paúl hizo del libro Un Far Rockaway del corazón fue de la siguiente manera: "Hicimos un circulo. En el centro del mueble estaba yo, a mi derecha estaba sentada Autumn, después Emelio sentado en un sillón verde, a su lado Cindy (poeta de ficción), después un tipo con una gorra (se quitó la gorra cuando empezó el recital) , tenía barba de cinco días, a su lado una japonesa, después el muchacho francés, después una argentina, luego la alemana, luego uno del equipo de basketball de la universidad, luego un modelo americano, y a mi izquierda Jennifer, proveniente de México. En el centro del círculo una vela encendida. Ocho y veintiuno pasado meridiano."

30. En uno de los poemas más recordado de Ferlinghetti, Baseball canto, se menciona al laureado pitcher dominicano, Juan Marichal. El poema aparte de ser una crítica abierta a los Cantos de Pound y a las ideas fascistas por las que este fue acusado de traición en su época, describe un juego de pelota que acaba en un explosivo caos. La parte final del poema dice:
Y Juan Marichal vino
y el bleecher chicano se puso loco de nuevo
y Juan le pegó a la primera bola
fuera de la vista
y corrió a la primera y corrió
y corrió a la segunda y corrió a la tercera
y siguió corriendo y golpeó en una jugada sucia
ante el rugido de la gruñona gleba
mientras algún idiota presionó el botón de pánico
tras bastidores con la cinta grabada del himno nacional nuevamente
para salvar la situación
pero no detuvo a nadie esta vez
en su revolución a través de las bases blancas llenas
en este final de la gran épica anglosajona
en el Territorio Libre del béisbol

31. Ferlinghetti éste año cumplió ochenta y cinco años. Le ha sobrevivido a casi todos los beats que publicó en los sesenta y finales de los cincuenta. Y estoy convencido que nos sobrevivirá a cada uno de nosotros.

32. Ferlinghetti le agradeció a Paúl la traducción que hizo de su libro.