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viernes 21 de diciembre de 2007

Revista Ping Pong # 6


Así como algunos cierran los ojos en el aeropuerto de Los Angeles y los abren en el aeropuerto de Tokio, hemos llegado al sexto número de la Revista Ping Pong. Esto quiere decir, que la Revista Ping Pong ( www.revistapingpong.com ) ya se encuentra en línea y que deben entrar. Queremos agradecer a las personas que colaboraron en este número y a cada uno de nuestros lectores.

El contenido de la sexta Revista Ping Pong es el siguiente.

Selección de Poesía Contemporánea Peruana
Denisse Vega Farfán
José Cabrera Alva
Andrea Cabel García
Lucho Zuñiga
Miguel angel Malpartida Quispe
Patricia Colchado Mejía
Arianna Castañeda
Dalmacia Ruiz - Rosas Samohod
Willy Dómez Migliaro
Diego Lazarte
Ana María Falconi
José Miguel Herbozo Duarte

Entrevistas
Al escritor Junot Díaz sobre su obra y su relación con la poesía.
Al intelectual Pedro Conde Sturla sobre poesía dominicana.

Artículos sobre poesía
Sobre John Ashberry de Luis Chacón
Presentación del libro Bicéfalo de Ariadna Vázquez y Daniela Camacho por Frank Báez
Manuel del Cabral no envejece por Frank Báez
La universidad Desconocida de Roberto Bolaño por Javier Moreno

Reseña
Tú si eres Junot Díaz de Paul Alvarez

Traducciones
Nueve poemas caribeños de Derek Walcott por Frank Báez e ilustrado por July Monción
Selección de poemas de Billy Collins por Giselle Rodriguez Cid e ilustrados por ella misma.

Poesía Visual
Selección de poesía visual del poeta brasilero Almandrade

domingo 26 de agosto de 2007

Manuel del Cabral y los Zombíes

EL Zombí es una persona que ha muerto, pero que se ha levantado de la tumba... ¿Cómo? Pues de la manera siguiente: cuando una persona no tiene aún veinticuatro horas de fallecido, el brujo desentierra el cadáver, le reza un idioma oculto, lo soba misteriosamente, le pasa su respiración al difunto y finalmente le da un brebaje no conocido todavía por nuestro tiempo. Terminada la ritual y tan extraña operación, el cadáver comienza haraganamente a moverse, se despereza, y como si regresara de un sueño no terrestre, abre con sorpresa los ojos; se incorpora y empieza a andar como una aguja que levanta el imán y dócilmente sigue obedeciendo.

Porque el resucitado se distingue por dos secretas características: primero, no tiene autonomía de movimiento, es decir, que su voluntad está vigilada y gobernada por el brujo, su resucitador; y, segundo, que el único alimento de estos seres es un poco de sal con agua. Debo aclarar, para completar el drama, que el motivo por el cual el brujo despierta a estos difuntos es exclusivamente, según los nativos, para que los resucitados trabajen sin sueldo, sin protestas, sin horario y sin límite moral, dedicados estrictamente para el bien de su amo.
Historia de Mi Voz, Manuel del Cabral. Página 28. Editorial Taller.

jueves 16 de agosto de 2007

El Presidente del Mundo y Manuel del Cabral

Había en la década del ‘60 un personaje que se atribuía a sí mismo una responsabilidad tan importante, que varios intelectuales del bar La Paz le habían hecho una credencial en cuero y dorado para que se identificara en cualquier circunstancia, con la foto de él y el cargo; y este personaje -impecablemente vestido- que recorría la calle Corrientes, en
Buenos Aires, para intervenir en cualquier alternativa en que se necesitara
una autoridad, cuando veía que algo estaba pasando en un operativo policial, judicial, municipal o militar, intervenía inmediatamente para poner las cosas en orden, mostraba su maravillosa credencial y se identificaba: “Soy el Presidente del Mundo”.


El conocido escritor Manuel del Cabral tenía la costumbre de recorrer las librerías de la calle Corrientes, también en Buenos Aires, hacerse pasar por interesado lector, y de esa manera, tomando uno y otro libro, colocar los suyos propios adelante o encima de todos los demás. Pero un día el Presidente del Mundo - que también recorría diariamente la calle Corrientes en prevención de irregularidades- se dio cuenta de la maniobra, y por esa razón ambos discutieron agriamente en la puerta de una librería, hasta que el Presidente del Mundo, que era grandote, ante la obstinación y la facilidad de palabra de Manuel del Cabral, se puso nervioso y le tiró una terrible trompada, y como Manuel del Cabral se agachó, rompió estruendosamente la vidriera del viejo librero Palumbo, ante lo cual los dos se asustaron y salieron corriendo a toda velocidad.
Del libro “Argentinos: ¡El mundo nos queda chico!”, de Carlos María Caron, Metafrasta Ediciones

jueves 12 de abril de 2007

El cuarto número de la REVISTA PING PONG

Ya el cuarto número de la Revista Ping Pong se encuentra en línea. Esta edición incluye una selección de poemas de Manuel del Cabral en homenaje por su centenario, selecciones de poemas de Gonzalo Millán y de poetas chilenos actuales; artículos, una entrevista a Homero Pumarol y Dylan Thomas; traducciones de Anne Sexton, Frank O’ Hara y Ron Silliman; entre otras cosas. Para acceder a la revista entrar aquí: www.revistapingpong.com