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martes 8 de abril de 2008

Junot Díaz gana el Pulitzer

Junot Díaz acaba de ganar el premio Pulitzer, venciendo de paso a Tree of Smoke de Denis Johnson. La pregunta obligatoria es la siguiente, ¿por qué no invitan a Junot Diaz para esta Feria del Libro?
- Chequear una entrevista que le hicimos acá en Ping Pong.
- Chequear esta reseña que escribí sobre su novela en Hermano Cerdo.

viernes 8 de febrero de 2008

Salinas

La playa de Salinas se encuentra a aproximadamente una hora y media de Santo Domingo. Tomen la carretera 6 de Noviembre hasta donde comienza la carretera que está en construcción que no sé si se llama Seis de Noviembre, o se llama Sánchez, pero en fin, eso no importa, lo importante es que mantegan los ojos abiertos y entre la polvareda que levantan las patanas y los camiones, no se pierdan el paisaje de colinas, sembradíos de tomate y cañaverales. Pasarán el puente sobre el río Nizao que siempre está seco, la entrada a Playa Barcelo y las dulcerías y la marmolería Argentina. Luego está Baní.

Justo en la segunda entrada después del cementerio hay un letrero donde se veía una flecha que indicaba que para ir a Salinas debía doblar a la izquierda, pero que está tan oxidado que ahora no se lee nada. Bueno, doblen a la derecha, sino, pregúntenle a la gente que está sentada frente a los portales, a los que juegan dominó, a las doñas que discuten, cuál es la dirección hacia Salinas. La van a señalar con el dedo y usted va a avanzar en dirección a Villa Sombero, Las Calderas, Arroyo Hondo y Salinas, pasando esas preciosas y coloridas casas de madera de Baní hasta que se acaban las casas y sólo se distinguen solares a ambos lados de la carretera. Kilómetros más adelante, a mano derecha, se van a topar con la escuela Máximo Gómez, dedicada al patriota de la revolución Cubana, que inauguró Fidel Castro en persona, después de dar un discurso de trece horas en Baní.


Ya en Villa Sombrero, aparecerán vendedores de cajuil en potecitos, fruterías ordenadas en las aceras y colmados donde venden mabí y cocos fríos que meten en un freezer y que luego te pelan ( algo que da la sensación de cómo serían los cocos en Alaska). A la salida de Villa Sombrero, un grupo de muchachas los va a detener, ya que tienen una soga en medio de la calle que detiene el tránsito y les van a pedir que cooperen para pagarle la pierna artificial a una señora o un transplante de corazón a un viejito o para cooperar con los fondos para la patronal. Denles al menos veinte pesos. Si tienen suerte se van a topar con un muchacho que manejando un motor, carga sobre sus hombros un motor del mismo tamaño del que maneja.

Van a llegar a La Base Naval Las Calderas. Doblen a la izquierda en dirección a Salinas. Si hasta ese momento, tenían los vidrios subidos, los pueden bajar y respirar el aroma a sal de los alrededores. A la izquierda se distinguen las salinas, el nauseabundo olor del agua de mar acumulada y a la derecha se comienza a ver el mar, oculto de vez en cuando por la vegetación de cáctus y matorrales, hasta que vemos la playa.

Una playa bordeada por la ciudad y por las montañas de la otra orilla, ya que Salinas es un brazo de mar que se mete cada vez más en la tierra.

Del otro lado de la carretera se ven las dunas. Se suceden las colinas de arena como biscochitos de arena hechos por ogros o excrementos de dinosaurios. Más adelante se van a encontrar con las Salinas. Todo esto hasta que llegamos al pueblo donde hay hoteles, restaurantes, cafeterías, comedores y mas restaurantes. Si tienen hambre pueden ir a uno de estos restaurantes, pero si no, pueden llegar directamente a la playa y comer en una terraza con mesas de madera clavadas en los tablones que da al mar. Esta terraza no tiene nombre, si mal no recuerdo. Como la brisa de Salinas sopla desde el mar hasta la orilla, la playa es frecuentada por windsurfistas y otros fanáticos de los deportes acuáticos con viento. En la terraza, el viento da de frente, por lo que lo más recomendable es comer de espaldas al mar para que los embates del viento te dejen comer con tranquilidad y no te arrojen el plato y su contenido al suelo. ¿Qué pedir? Pescado. Carite, Mero. Pescado de la zona. Sin embargo, lo más bueno del lugar es la música, es el lugar donde la diversidad y la eclosión de música es riquísima. Se puede escuchar desde Camilo Sesto a Oasis, de The Beatles a Pet Shop Boys, de Beethoven a Omega, de Frank Sinatra a Toño Rosario, de Vakeró a Barry White. Es más, los domingos después de las dos, tienen karaoke con el Chaval de Salinas. Canta canciones del Buki y hace una versión de una canción de Leonardo Contreras, a la manera en que la cantarían Rafael de España y el dominicano Anthony Ríos.

Luego de hacer la digestión, dirigirse a la playa. De la playa recomiendo el lado este que se encuentra un poco más alejado de otra terraza donde tienen un regaetón altísimo y justo al lado de franceses y chilenos que van de picnic y a fumar yerba. Ojo, para entrar en la playa se recomienda que se pongan sus chancletas, debido a que las orillas están repletas de rocas y de erizos. Aunque se puede dar el caso de hacer todo con cautela. El agua es fría y la arena es gris y fea, repleta de caracoles y piedrecitas de colores. A lo lejos se distinguen las montañas. El paisaje es cautivador y desolado. De vez en cuando se siente como si uno se encontrara en el fin de mundo, pero de repente uno aguza bien el oído y distingue el sonido de un merengue a lo lejos.

Tres recomendaciones más.
- No se pongan a bucear por los alrededores, porque la verdad se van a sentir defraudados y tristes ante las latas de cerveza, los medio litros de Coca Cola y con todo lo que se van a encontrar.
- Si se acerca una camioneta blanca que lleva en la parte trasera, un Four Wheel, saquen pies lo más pronto posible. Se
trata de un viejo de sesenta años que les va a hacer la vida imposible, arrojándoles arena cada vez que acelera, ensuciando sus toallas y sus bultos, y riéndose de sus fechorías cada vez que se detiene a beber de su whiskie.
- Si ven que se acerca un nubarrón poco a poco en la distancia, préstenle atención a uno de los lugareños si les dice que la brisa va a dispers
ar las nubes en unos minutos. Tiene razón.

Al recoger y volver a casa, definitivamente tienen que pasar por el pueblo de Baní, darle un vistazo a las coloridas casa de madera y a la limpieza del pueblo, y pasearse por el parque. Se tiene que ir obligatoriamente a D'Santia, una respostería y cafetería que se encuentra casi frente al parque. Quienes hayan leído la última novela de Junot Díaz, pueden muy bien reconocer este lugar donde el personaje de Beli trabajaba junto a su mamá postiza. Más a la derecha se van a topar con el restaurante chino que es también un trasunto del restaurante chino que aparece en la novela.
De la repostería y cafetería D'Santia recomiendo los majaretes, los panecillos con mermelada de guayaba y los yogurts. Excelentes.

sábado 5 de enero de 2008

El Carol Morgan le hace la pregunta perejil a Junot Díaz

Tu pasaporte es estadounidense, y has vivido una gran parte de tu vida en los Estados Unidos. Apuesto a que Nueva Jersey ocupa un lugar más grande en tu corazón que el que esta isla jamás ocupará. No entiendo cómo aún puedes sentirte dominicano.

¡Oh , Oh! ¡La pregunta perejil! Para que quede claro, has apostado mal. Proust lo dijo mejor: los países que añoramos ocupan un lugar más grande en nuestras vidas (...) que el país en que nos encontremos. Y todo lo que había que hacer para añorar a Santo Domingo, a pesar de su pobreza y sus fallos, era crecer en la Nueva Jersey racista de los 70 y los 80. Pero haber crecido en Nueva Jersey significó para mí crecer dentro de una familia en la que cada dominicano era un plato típico dominicano, en donde mis padres sólo hablaban español, en donde la radio y la televisión siempre estaban encendidos en programación en español, en donde los niños fuera de mi casa provenían de todas partes del Caribe. Crecí en Nueva Jersey más dominicano que algunos de los muchachos de República Dominicano que conozco, que sólo quieren escuchar Coldplay y Sigur Rós.

Revista Estilos del Diario Libre, Página 39.

martes 1 de enero de 2008

Junot díaz (3)

Slate: Much of the press about your work speaks about the fact that you are a "Latino writer." Do you think of yourself as a Latino writer? If so, what might that mean? If not, why not?

Díaz: We're in a country where white is considered normative; it's a country where white writers are simply writers, and writers of Latino descent are Latino writers. This is an issue whose roots are deeper than just the publishing community or how an artist wants to self-designate. It's about the way the U.S. wants to view itself and how it engineers otherness in people of color and, by doing so, props up white privilege. I try to battle the forces that seek to "other" people of color and promote white supremacy. But I also have no interest in being a "writer," either, shorn from all my connections and communities. I'm a Dominican writer, a writer of African descent, and whether or not anyone else wants to admit it, I know also that Stephen King and Jonathan Franzen are white writers. The problem isn't in labeling writers by their color or their ethnic group; the problem is that one group organizes things so that everyone else gets these labels but not it. No, not it.

Entrevista a Junot Díaz en Slate.

miércoles 26 de diciembre de 2007

El número 18 de Hermano Cerdo y mi reseña de Junot Díaz

Siguiendo con los especiales de Navidad, les cuento que el número 18 de Hermano Cerdo (entren preferiblemente con Firefox) se encuentra en línea. Este incluye una reseña mía de The Brief Wondrous Life of Oscar Wao de Junot Díaz que prometí hace tiempo. También incluye ensayos sobre Philip Roth, Saul Bellow, Ludmila Ulítskaya, cuentos, crónicas, las clásicas columnas de Miguel Habedero, patadas a Juan Villoro, entre otras cosas.

En el editorial de la revista escriben: Por eso HermanoCerdo y su nuevo número. Porque somos flojos y no ha variado demasiado nuestra situación. Porque nuestras chicas claman y nuestros lectores rabiosos insultan. Porque somos unos llorones y seguimos teniendo miedo. Miedo a la soledad. A quedarnos solos. A que nadie nos quiera y sólo se escuche al viento. Porque a la larga o a la corta, el miedo y la soledad no cuentan con una razón fundamental que explique tanto sacrificio honorario, tanto mail yendo y viniendo y tanta edición del material recopilado.

viernes 21 de diciembre de 2007

Revista Ping Pong # 6


Así como algunos cierran los ojos en el aeropuerto de Los Angeles y los abren en el aeropuerto de Tokio, hemos llegado al sexto número de la Revista Ping Pong. Esto quiere decir, que la Revista Ping Pong ( www.revistapingpong.com ) ya se encuentra en línea y que deben entrar. Queremos agradecer a las personas que colaboraron en este número y a cada uno de nuestros lectores.

El contenido de la sexta Revista Ping Pong es el siguiente.

Selección de Poesía Contemporánea Peruana
Denisse Vega Farfán
José Cabrera Alva
Andrea Cabel García
Lucho Zuñiga
Miguel angel Malpartida Quispe
Patricia Colchado Mejía
Arianna Castañeda
Dalmacia Ruiz - Rosas Samohod
Willy Dómez Migliaro
Diego Lazarte
Ana María Falconi
José Miguel Herbozo Duarte

Entrevistas
Al escritor Junot Díaz sobre su obra y su relación con la poesía.
Al intelectual Pedro Conde Sturla sobre poesía dominicana.

Artículos sobre poesía
Sobre John Ashberry de Luis Chacón
Presentación del libro Bicéfalo de Ariadna Vázquez y Daniela Camacho por Frank Báez
Manuel del Cabral no envejece por Frank Báez
La universidad Desconocida de Roberto Bolaño por Javier Moreno

Reseña
Tú si eres Junot Díaz de Paul Alvarez

Traducciones
Nueve poemas caribeños de Derek Walcott por Frank Báez e ilustrado por July Monción
Selección de poemas de Billy Collins por Giselle Rodriguez Cid e ilustrados por ella misma.

Poesía Visual
Selección de poesía visual del poeta brasilero Almandrade

lunes 17 de diciembre de 2007

Junot Díaz en Google (2)

En este video Junot Díaz lee un pasaje de su novela y responde a las preguntas que le hacen los empleados de la oficina de Google. Por favor, tengan paciencia con el muchacho que aparece al principio, que tan sólo dura unos segundos y que no volverá a aparecer. No se prejuicien. Este video ya tiene un tiempo circulando en internet y lo vi en el blog de Arturo Victoriano recientemente. La pena, por supuesto, es que se encuentra en inglés. Pero bueno, resumo algunos puntos que me llamaron la atención:

  • La referencia de Junot Díaz a un editor racista de Ciencia Ficción apellido Campbell que por un tiempo vetó a escritores negros, hispanos o mujeres que publicaran libros de este genero. O incluso, referencias excesivas a estos en las novelas eran tachadas o sencillamente no se publicaban.
  • Su opinión sobre Johnathan Lethem y Michael Chabon. Y la hipocrecía y el maquineismo de algunas de las temáticas y de trabajo de una serie de escritores norteamericanos que pertenecen al status quo. Bien interesante esta parte.
  • La mención al escritor Patrick Chamoiseau en detrimento de David Foster Wallace.
  • Su extraña relación con el idioma inglés y con el español.
  • El escritor como individualidad y colectivo. Recordemos que Drown está dedicada a la comunidad de Washington Heights. También los agradecimientos que se leen en The Brief Wondrous Life of Oscar Wao como si se trataran de los créditos de una película.

martes 11 de diciembre de 2007

Junot Díaz (1)

Q. I was hoping for graphic art — perhaps a comic book based on one of Oscar's sci-fi novels. Is that totally off the wall?

A. Not at all. Actually part of the plan was to have a section where it would have been a comic book or a science-fiction story. But what ends up happening is that it was weird.

Every time I tried to write it, the book ejected it. Believe me, I had all these ideas. There were supposed to be dozens of comic book panels and photos throughout the book. Had I had the talent, and the book could have withstood it, I would have. Sorry to say, it didn't come together.

Entrevista a Junot Díaz para The San Antonio Express News acerca de su novela the Brief Wondrous life of Oscar Wao.

jueves 27 de septiembre de 2007

The brief wondrous life of Oscar Wao de Junot Díaz

A todos los detractores de Junot Díaz que pincharon asiduamente, durante casi diez años sus muñecos de vudú o prendieron velones para que éste nunca acabara su novela, les aviso que han fracasado. Primero, Junot Díaz publicó su novela y anda en una gira por las principales ciudades de Estados Unidos presentando la novela como si se tratara de un popular bachatero o de un pastor evangelista o del discípulo más destacado de Domingo Moreno Jiménez. Segundo, la novela está buenísima. De verdad. Its all true, plataneros, como diría el narrador de The brief wondrous life of Oscar Wao. Junot Díaz con esta novela, finalmente, abre las ventanas y las puertas de la narrativa dominicana cerradas durante tantos años, más bien selladas, permitiendo que al fin el sol y el viento entren y dispersen todo el polvo acumulado.

Y que esté escrita en inglés, en ese inglés tan
mal apellidado spanglish, tan particular de Washington Heights o de Corona o del Bronx que nuestros primos, primas, tíos y tías rumian todos los días, de alguna manera ofrece nuevas perspectivas a nuestras letras y a nuestros escritores que escriben en inglés, en español o en patois.

Y por Dios, recordemos que la mejor novela norteamericana, la escribió un ruso. Y las mejores novelas mexicanas las escribieron extranjeros. Y la mejor novela dominicana la escribió un peruano. Y cruzo los dedos para que la mejor novela del milenio de España y de Francia la escriba un marroquí y un iraní respectivamente.

The brief wondrous life of Oscar Wao me gustó tanto que no sé como escribir una reseña. Javier Moreno me estaba pidiendo que escribiera una reseña para Hermano Cerdo (ahora con nuevo formato, chequéenla), pero he intentado e intentado escribirla, tratando de no arruinarle la trama a las personas que todavía no la han leído. Quizás porque me imagino que todo el mundo la va a leer. Bueno, quizás no todo el mundo, pero ayer terminé la novela después de leerla de dos sentadas y ya mi papá, mi hermano, gente de la oficina, dos amigos, se han puesto en fila para leerla.

Hace unas semanas, Javier Marías escribió sobre el bluff de los lectores supersónicos que tienden a arruinarles las sorpresas a los demás, contando toda la trama de antemano y dejando a los lectores interesados maldiciendo y amenazando con apedrear al crítico, al blogger o al tipo que cuenta de una manera pésima lo que está contado excelentemente en la novela.

Pero voy a hacer un intento breve, que podrán leer en el próximo número de Hermano Cerdo.